Urracas

Elsa Cross: Urracas Regresar

“De las profundidades donde se gestan el sueño y las palabras, surgen pensamientos como urracas, cruzan por un instante el firmamento visible para volver a sumergirse en su abismo. En ese fondo indistinto reposa el sentido del poema. Lo que se manifiesta a través del lenguaje, rastros de lo que no se ve, da testimonio de una presencia inabarcable.

En contraste con el uso frecuente del poema extenso en la obra de Elsa Cross, estas Urracas intentan hallar en la concisión de su forma una correspondiente abreviatura del sentido: los poemas fulguran apenas y se extinguen, dejando crecen entre sus pausas el silencio que los habita.”

Texto de primera de forros

Nota de la autora: En la edición de la Poesía completa (1964-2012) el libro se presenta con el título Urracas o de los pensamientos.

Cross, Elsa, Urracas.
Tintas: Carmen Parra, México, Editorial Aldus, 1995, 48 pp.
ISBN: 968-6830-45-6


Traducciones:

El libro completo de Urracas fue traducido por John Oliver Simon para:
Elsa Cross, Selected Poems, Shearsman Books, Exeter UK, 2009, 126 pp.
ISBN: 978-1-905700-47-9.

Una selección de poemas traducida al portugués por Ariadne Costa y Renato Rezende fue incluida en la antología:
Elsa Cross, Naxos, Rio de Janeiro, Editora Circuito, 2014, 176 pp.
ISBN: 978-85-64022-13-3.

Luis Vicente de Aguinaga, "Urracas: el nacimiento del fruto", Armario, El Sol de Morelia, No. 148, Morelia, Mich., 15 de septiembre de 1996.

Sicilia, Javier, “Urracas”, en Columna: A las puertas del templo", La cultura en México, suplemento cultural de la revista Siempre, 26 de diciembre de 1996.
Madero Gámez, Magdalena, "La interioridad desgarrada", Texto de presentación del poemario Urracas, de Elsa Cross, en Saltillo, Coahuila, 20 de marzo de 1998.
Escalante, Evodio, “David Huerta y Elsa Cross: Las terribles comisuras del éxtasis”, en Sábado,suplemento de unomásuno, México,  30 de marzo de 1996.

 


De Urracas

Ya tu mirada
en incesante oscuridad me anega
Alí Chumacero

1

Una bóveda al vacío,
                           largo ulular.
Grafías en los muros del túnel.

Del sueño a lo real visible,
de lo visible ilusorio
                          a otro sueño.

Dijo:
        No me llames ahora.  Cuando venga
        no podrás soportarme, y desearás
        que me vaya y no me iré.  Y nada
        quedará de ti igual que era.

2

Un aletear inmenso
desciende
              sobre su propia sombra.

El suelo se corta como una página.

Habito la grieta que abres
                               bajo mis pies,
me vuelvo el vacío que te llena,
a ti, que eres abismo.

3

La noche emerge a la conciencia,
muestra tus filos ásperos,
la astilla que clava en el costado
                               su nota más aguda.

Para escuchar los ecos de tu voz
me hundo en tu piélago
y allí deambulo,
                         pez ciego,
hasta volver
abierta como una pregunta,
traspasada,
ebria de inexistencia.

6

Cosas a punto de incendiarse
en medio de su quietud.

La mirada
agota la forma en un instante
y vuelve a su pasmo.

El pecho como una cueva.
Tu fuego que ha devorado todo,
ardiendo allí,
                   sin consumirse.

11

Como palabras,
                 oh pertinaces,
cubren lo ya desnudo,
se acumulan
sobre la perfección
                   de lo no dicho.

13

Lo que se oculta,
                    a punto de estallar.

Entro en tu corazón.

Me llenas de tu nada,
                       me devoras.

14

El ala
          roza los filos translúcidos,
brilla en las apariencias.
El mar se vierte en la orilla.
Tu tiniebla se extiende
                      en la conciencia.