Luis Vicente de Aguinaga, "Urracas: el nacimiento del fruto", Armario, El Sol de Morelia, No. 148, Morelia, Mich., 15 de septiembre de 1996. |
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| Sicilia, Javier, “Urracas”, en Columna: A las puertas del templo", La cultura en México, suplemento cultural de la revista Siempre, 26 de diciembre de 1996. | |
| Madero Gámez, Magdalena, "La interioridad desgarrada", Texto de presentación del poemario Urracas, de Elsa Cross, en Saltillo, Coahuila, 20 de marzo de 1998. | |
| Escalante, Evodio, “David Huerta y Elsa Cross: Las terribles comisuras del éxtasis”, en Sábado,suplemento de unomásuno, México, 30 de marzo de 1996. |
De Urracas
Ya tu mirada
en incesante oscuridad me anega
Alí Chumacero1
Una bóveda al vacío,
largo ulular.
Grafías en los muros del túnel.Del sueño a lo real visible,
de lo visible ilusorio
a otro sueño.Dijo:
No me llames ahora. Cuando venga
no podrás soportarme, y desearás
que me vaya y no me iré. Y nada
quedará de ti igual que era.2
Un aletear inmenso
desciende
sobre su propia sombra.El suelo se corta como una página.
Habito la grieta que abres
bajo mis pies,
me vuelvo el vacío que te llena,
a ti, que eres abismo.3
La noche emerge a la conciencia,
muestra tus filos ásperos,
la astilla que clava en el costado
su nota más aguda.Para escuchar los ecos de tu voz
me hundo en tu piélago
y allí deambulo,
pez ciego,
hasta volver
abierta como una pregunta,
traspasada,
ebria de inexistencia.6
Cosas a punto de incendiarse
en medio de su quietud.La mirada
agota la forma en un instante
y vuelve a su pasmo.El pecho como una cueva.
Tu fuego que ha devorado todo,
ardiendo allí,
sin consumirse.11
Como palabras,
oh pertinaces,
cubren lo ya desnudo,
se acumulan
sobre la perfección
de lo no dicho.13
Lo que se oculta,
a punto de estallar.Entro en tu corazón.
Me llenas de tu nada,
me devoras.14
El ala
roza los filos translúcidos,
brilla en las apariencias.
El mar se vierte en la orilla.
Tu tiniebla se extiende
en la conciencia.