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Epifanías de la luz en el verano egeo, estas odas —las odas lentas de las cigarras— son una celebración de la fugacidad en el filo intemporal donde lo humano y lo divino confluyen y se tocan momentáneamente; surgidas del polvo y las alas de los insectos, repasan el oleaje del mar, espejo de los cuerpos, y dejan un registro de la sombra arrojada por esa luz. Los poemas de Ultramar dialogan con una tradición clásica.
Ultramar. Odas (2002) es la segunda parte de una trilogía que integran Los sueños. Elegías (1999), y El vino de las cosas. Ditirambos (2005).
Elsa Cross, Ultramar. Odas, México, Fondo de Cultura Económica, 2002,
Colección Letras Mexicanas, 72 pp.
ISBN 968-16-6562-7
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TRADUCCIÓN
| Landa Josu, "La presencia inabarcable", Revista Universidad de México, No. 7, México, marzo de 2003 | |
| Cortés Bargalló, Luis, “Odas a la luz movediza”, en Hoja x hoja No. 65, México, 5 de Octubre 2002. | |
| Trujillo, Julio, “Cómo se ven las visiones”, en Revista Universidad de México, No. 7, México, marzo de 2003. | |
| Cruz Osorio, Iván, “Desl simbolismo en reposo”, en La Jornada Semanal suplemento cultural de La Jornada, 22 de diciembre de 2002 |